Leandro Brunzer relató su sufrimiento por la marca del mal, que lo dejó muerto en vida con profunda tristeza, vacío interno, depresión y pensamientos desordenados, aunque exteriormente parecía el payaso alegre de las fiestas.
Explicó cómo el mal avanzó afectando su trabajo, estudios y vida social: comía encerrado en baños por opresión, sufría pesadillas con sombras, insomnio y frustraciones en relaciones, llegando al fondo con prostitución y perversión buscando llenar el vacío, sin éxito en otras iglesias.
Recibió una invitación a la Iglesia Universal, donde encontró seriedad espiritual, liberación y descanso prometido por Jesús; tras oración, se sintió acompañado, recibió el Espíritu Santo que llenó su vacío, eliminó la depresión y lo transformó para ayudar a otros.
Hoy disfruta prosperidad total: familia, esposa de fe preparada por Dios, intimidad con Él en vez de soledad atormentada, y áreas de vida bendecidas, demostrando que la marca del mal se borra gratis con sinceridad y obediencia a la palabra de Dios.
Los conductores promocionaron la marca de mi defensa espiritual este viernes en el templo de La Plata con jugo de uvas de Getsemaní, prometiendo cortar brujerías y maldiciones sin costo, solo requiriendo sinceridad.