Los conductores promocionaron la Marca de mi defensa espiritual como antídoto contra depresión, aislamiento, pesadillas e insomnio causados por la marca del mal.
Aseguraron que esta marca se puede borrar completamente, sin importar los años de sufrimiento, e introdujeron el testimonio de Leandro Brunzer.
Leandro contó que sentía estar muerto en vida por tristeza y vacío interno, aunque exteriormente parecía alegre como el payaso de las fiestas, ya que su vida parecía perfecta a los demás.