Delincuentes armados esperaron a una familia en Pablo Podestá, 3 de Febrero, y la sometieron al llegar a su casa en el conurbano bonaerense. Los ladrones manoseaban a la mujer metiéndole la mano en la blusa para buscar teléfono o billetera, mientras la apuntaban con pistolas sin importarles disparar.
La víctima quedó en shock y compartió el video en redes para hacer catarsis, mostrando cómo estos miserables sin respeto actúan en zonas como Benito Pérez Galdós y General Madariaga. Los asaltantes huyeron con pertenencias y el auto, que suelen abandonar cerca del Arroyo Morón en cementerios de vehículos robados.
En otra modalidad similar, ladrones menores de edad robaron un auto a una mujer esperando en un kiosco de Mataco y Gamboa, Merlo, a las 8 de la noche. Se acercaron organizados, la redujeron con armas y se llevaron todo, glorificando el delito en redes como Instagram y TikTok.
Los conductores denunciaron la inseguridad en la triple frontera Morón-Urquiza-3 de Febrero, con una sola comisaría colapsada como Eufrazio Álvarez que no toma denuncias, abandono estatal y jueces garantistas que liberan a los chorros. Recordaron el caso Cataldo, donde la legítima defensa arruinó la vida del médico por el pseudo-garantismo.
Estos pibes de 14-15 años ya imputables tienen logística experta, frases como "si te mato no me pasa nada" y venden botín online, mientras comisarías y alcaidías explotan sin lugar para alojarlos.