Delincuentes armados robaron un auto a una familia en Pablo Podestá, en Pérez Valdós y Madariaga, justo cuando bajaban tras volver de un bautismo a la 1:15 de la madrugada. Los ladrones, escondidos detrás de maquinarias en desuso, atacaron en el momento vulnerable de llegada a casa, apuntando armas y golpeando a la madre, Tamara.
La familia, con una nena de 10 años, quedó traumatizada: la menor está asustada, enojada, no quiso ir al colegio y rechaza salir de noche, pese a que antes disfrutaba fiestas familiares. Tamara relató que actuaron pacíficamente para evitar daños, pero los asaltantes tenían cara de desquiciados; le pegaron una piña y apuntaron al marido e hija mientras le robaban celulares, documentos y llaves.
Los vecinos reportan seguidilla de robos: semanas antes una camioneta enfrente, y baterías y ruedas de auxilio días después. Eva Serrar entrevistó a la víctima, destacando cómo estos hechos se repiten en barrios, dejando a niños expuestos a traumas similares al caso anterior en Villa Luzuriaga.
La periodista lamentó la inseguridad cotidiana, con vecinos a merced de violentos delincuentes en múltiples zonas.