El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires limitó el aforo a 15.000 personas para el partido entre Huracán y River del jueves a las 21:30 en el estadio Tomás Adolfo Ducó, tras el derrumbe del techo de la cochera del edificio 2 del complejo, ubicado a 300-400 metros. El presidente de Huracán, Abel Poza, y el jefe de Gabinete porteño, Sánchez Zini, habían propuesto inicialmente jugar sin público, pero se acordó este límite.
Se suspendió el recital de La Renga en el estadio y se negocia un traslado a Vélez, con canje de entradas vendidas en enero. Los abonados de Huracán reclaman acceso pese a las restricciones, mientras vecinos temen vibraciones por el fútbol que podrían afectar los edificios evacuados.
Las familias desalojadas podrían reingresar a algunos edificios el viernes 13, según avances en las investigaciones de cimientos, aunque una torre permanece totalmente evacuada y apuntalada. Otros edificios menos afectados ya permiten el retorno normal.
El cronista en zona reporta concentración probable de vecinos para impedir el partido y preocupación por la seguridad, en un barrio sensible a vibraciones de eventos masivos.