El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el Club Atlético Huracán acordaron limitar el aforo a 15.000 hinchas para el partido de este jueves contra River en el estadio Tomás Adolfo Ducó, priorizando la seguridad por edificios en conflicto en las inmediaciones.
La decisión no responde a problemas estructurales del estadio, que soporta hasta 45.000 personas, sino a cuestiones organizativas y de recursos humanos para custodiar la zona. Bomberos, policías de la Ciudad y Defensa Civil ya están desplegados alrededor de los edificios afectados, a una cuadra y media del recinto.
Solo se ocuparán la popular visitante y la platea local, tribunas alejadas de la zona de conflicto para facilitar entradas y salidas. La medida evita distraer efectivos policiales necesarios tanto en el estadio como en el barrio, complicando la seguridad general.
La información surgió de último momento, confirmando que el clásico se jugará con público reducido pero sin riesgo para la estructura. Los vecinos expresan preocupación, pero el foco está en la disponibilidad de personal de seguridad.