El Club Atlético Huracán insiste en jugar con público su partido de Copa Libertadores contra River Plate en el estadio Tomás Adolfo Ducó, pese al rechazo inicial de la Ciudad de Buenos Aires debido al derrumbe de un edificio Procrear a 350 metros que genera vibraciones y riesgos de seguridad. El club emitió un comunicado exigiendo informes técnicos y jurídicos para cualquier restricción, priorizando la seguridad pero defendiendo su localía.
Imágenes aéreas muestran la cercanía del derrumbe, donde tierra, pasto y falta de drenaje entre piso y losa contribuyeron al colapso, agravado por vibraciones de la vía del ferrocarril Grano Sur y napas superficiales. Recursos policiales están afectados al cuidado del sitio, con 100 efectivos en turnos de 24 horas, lo que impide desplegarlos para un evento masivo.
Vecinos desalojados exigen alojamiento y un informe técnico mañana sobre recuperación del edificio, mientras pagan cuotas de hasta 100.000 pesos por 30 años. El Ministerio de Seguridad de la Ciudad definirá hoy si autoriza público, considerando la responsabilidad de firmar habilitación ante posibles incidentes.
Expertos destacan fallas en ejecución de obra: carga, hierro y doblado, pese a planos correctos. La popular de Huracán está a metros del lugar en Parque Patricios.