La abogada brasileña Carla Junqueira integra el equipo de defensa de la argentina Agostina Páez, detenida con prisión domiciliaria en Río de Janeiro tras un gesto de mono interpretado como racista durante una pelea en un bar el 14 de enero, pero discrepa radicalmente con la estrategia actual del abogado local y propone asumir el caso con un enfoque superador centrado en derecho internacional.
Junqueira explicó que Páez admite el exabrupto pero argumenta un error de prohibición vencible, una doctrina penal que atenúa la pena porque no dimensionó la gravedad del gesto en Brasil, pese a que la fiscalía insiste en su conciencia plena influida por una amiga que la alertó. El panel debatió si los extranjeros deben conocer todas las leyes locales, con opiniones divididas sobre responsabilidad y contexto de violencia mutua en el incidente.
La defensa actual enfrenta problemas económicos, ya que Páez paga de su bolsillo el departamento donde cumple la domiciliaria y se está quedando sin fondos, lo que la fiscalía podría usar para revocar la medida y enviarla a prisión común. Junqueira rechazó revelar detalles bajo secreto de justicia pero confirmó visiones opuestas con el equipo y se reunirá con Páez para ofrecer su estrategia alternativa, posiblemente recurriendo instancias internacionales.
La abogada criticó las medidas cautelares como desproporcionadas y reiteró el contexto de agresión bilateral, donde Páez también denunció a sus agresores. El conductor la despidió agradeciendo su participación exclusiva para el programa.