Expertos analizan que la estrategia de Estados Unidos bajo Donald Trump busca restringir el suministro de petróleo a China al atacar los flancos de Irán y controlar Venezuela, en medio del conflicto en el Golfo Pérsico que eleva los precios del crudo al 20% del consumo mundial vía Estrecho de Hormuz. Daniel Cedó, experto en energía, explicó que este escenario no tiene precedentes, superando embargos pasados como el de 1973 o 1979.
Argentina revirtió su déficit energético de 4.500 millones de dólares en 2022 a un superávit de 7.800 millones el año pasado gracias a Vaca Muerta, aunque importará gas natural licuado en meses fríos con precios subiendo 80%. Cedó indicó que el gobierno amortigua impactos fiscales con derechos de exportación y posibles subsidios, sin eliminar el déficit pero manteniendo equilibrio.
Irán usa drones de bajo costo para atacar instalaciones petroleras árabes, generando riesgo latente y premio de guerra en precios. Trump anunció apoyo a reaseguradoras para barcos y desafió a China por liberar Hormuz, mientras oleoductos saudíes se reactivan pese a hutíes en Mar Rojo. La charla resaltó que EE.UU. tiene shale propio y no busca yacimientos, sino control geopolítico.
Julián agregó que Trump ataca el eje Rusia-Irán-Corea-Venezuela-Cuba, transformando Venezuela en proveedor controlado por EE.UU. y apuntando a la caída del régimen iraní maligno y siniestro, justificando turbulencia económica temporal.