Australia concedió asilo a cinco futbolistas iraníes del plantel de 26 jugadoras que participaban en la Copa Asia Femenina, tras negarse a cantar el himno en su último partido.
Las jugadoras enfrentaban persecución al regresar a Irán por esa afrenta, por lo que pidieron refugio humanitario. Las autoridades australianas les otorgan toda la seguridad y las cinco ya dejaron el hotel para un lugar reservado.
Quedan 21 jugadoras por ver su situación, en contexto del conflicto regional que aumenta tensiones internas en Irán.