Eugenia Senúñez, psicóloga argentina, regresó ayer a Buenos Aires tras escapar de Tel Aviv por la guerra en Medio Oriente. El 4 de marzo tomó micros gratuitos del Ministerio de Turismo de Israel para cruzar 5-6 horas el desierto de Negev hasta la frontera con Egipto, sin refugios ante posibles bombardeos.
En Tel Aviv por visita familiar, enfrentó alarmas constantes que activan linternas en celulares. El micro siguió pese a sirenas durante el traslado terrestre, confiando en indicaciones de choferes. Durmió poco en la semana, con noches difíciles y decisiones angustiantes.
Sin ayuda oficial de gobiernos pese a contactos con consulados y embajadas en cuatro continentes. Pagó vuelos privados desde Egipto, reservando con dificultad ante caos. Otras opciones incluían veleros a Chipre; similar a evacuaciones previas por Irán vía Eilat.