Leonardo Iparraguirre relató la odisea aterradora que vivió con su familia en Dubái durante la escalada bélica en Medio Oriente, cuando una alarma en su teléfono alertó sobre un ataque de misiles iraníes. El argentino, de 49 años, comparó el pánico con recuerdos de Malvinas y el 11-S, buscando refugio cerca del Burj Khalifa sin saber dónde era seguro.
Estaba de paso en Dubái con escala hacia Japón vía Emirates, habiendo pasado tres días turísticos geniales incluyendo playa y un campamento con camellos. La tensión estalló al enterarse del asesinato del líder iraní, viendo un dron y recibiendo la alerta a la 1:30 de la mañana que ordenaba buscar refugio, pero sin refugios claros en la zona.
A pesar del caos, los locales mostraron confianza ciega en el Emir y su sistema de defensa al nivel de Estados Unidos, mientras turistas como Iparraguirre y yanquis entraban en pánico. Tomó un taxi para huir hacia el aeropuerto, pero el conductor lo tranquilizó confiando en las autoridades, y la ciudadanía permaneció relajada.
Su vuelo a Japón fue cancelado en medio de rumores de escalada, bombardeos cerca del aeropuerto y videos de ataques a hoteles de lujo. Obsesionado con la app de vuelos que daba sí/no constante, decidió volver a Argentina en lugar de arriesgarse, destacando el tráfico aéreo masivo de Dubái y la posición geográfica vulnerable bajo Irán.
Iparraguirre enfatizó lo inimaginable de la paz en Dubái hasta ese momento y cómo las antenas locales enviaron la alerta automáticamente a todo teléfono, incluso con roaming argentino, intensificando el miedo por su hijo de 18 años y la familia.