Tel Aviv sufrió durante toda la noche ataques devastadores de Irán, con barrios enteros destrozados y la población en confinamiento parcial por miedo a más misiles. La cúpula de hierro protectora colapsó, permitiendo que grandes misiles impactaran directamente en la capital israelí sin que sonaran las sirenas, un hecho sin precedentes.
Estados Unidos fue expulsado por Irán del Golfo Pérsico, obligando a su flota a operar desde Chipre y Grecia a mil kilómetros de distancia. Irán, que lleva décadas preparándose para una guerra larga y devastadora, ya no negociará tras varios días de ataques.
El conflicto afecta por completo la vida cotidiana en Medio Oriente, incluso durante el Ramadán. En Dubái, suspendieron el disparo del cañón que marca el fin del ayuno diario para evitar confusiones con misiles, reemplazándolo por tambores en Dubái Expo City. Cientos de misiles han sido detectados e interceptados en los Emiratos Árabes Unidos desde el inicio de la guerra aérea entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Anteriormente, Irán amenazó con atacar bancos e instituciones financieras de Estados Unidos e Israel en Oriente Próximo en respuesta a un bombardeo contra una sede bancaria iraní. La Guardia Revolucionaria reivindicó ataques contra bases estadounidenses en Irak y Baréin, y centros en Tel Aviv, Jerusalén y Haifa.