Francisco, argentino varado nueve días en Dubái por el conflicto en Medio Oriente, denunció la inacción total de la embajada argentina que solo envió info genérica por Facebook e ignoró mails. Su pareja y él quedaron atrapados tras una escala de dos días, con vuelos cancelados tres veces y sin fecha de regreso definida, en medio de misiles y drones cayendo cerca.
La angustia creció por la incertidumbre económica y el miedo a una escalada, mientras veían restos de dron impactar a cuadras de su departamento y uno caer en el aeropuerto. Otras embajadas como la australiana, austriaca y brasileña sí gestionaron vuelos, pero la argentina no movió un dedo ni para coordinar con Emirates.
Al volver, se enteraron que a un ciudadano lo 'repatriaron' en un vuelo cargado sin asistencia real, solo para la foto pública. Francisco comparó con Brasil que sacó vuelos diarios a San Pablo, y pidió solo gestiones para no cancelar vuelos directos a Argentina.
Sorprendentemente, Dubái no resultó más caro que Buenos Aires, con menús a 12 dólares, pero la falta de apoyo estatal generó bronca ante la diferencia con otras naciones.