Timothée Chalamet generó una fuerte polémica al comparar el cine con ópera y ballet en una entrevista, sugiriendo que no necesitan "mantenimiento" como esos géneros, en plena recta final hacia los premios Oscar donde era candidato.
El actor defendió películas como Frankenstein o Barbie y Oppenheimer, argumentando que la gente las ve si quiere, pero dijo que no trabajaría en ballet u ópera gritando "mantenlo vivo" porque nadie se preocupa. Hijo de una exbailarina, su comentario provocó respuestas inmediatas de casas líricas y bailarines.
El Royal Ballet de Londres, la Escuela del Royal Ballet y Ópera, el English National Opera y bailarines como Fernando Montaño criticaron la comparación. La directora argentina Alondra de la Parra grabó un video dirigiendo en Madrid para demostrar que el género está "recontra vivo" y les importa.
La declaración, aunque matizada con disculpas, bajó las chances del actor en los Oscar y sirvió de marketing para el mundo del ballet y ópera, mostrando su vigencia con miles de espectadores nightly.