Timothée Chalamet, candidato al Oscar por Marty Supreme, generó polémica al comparar ballet y ópera con géneros que "nadie quiere ver", diciendo que no quiere promoverlos como el cine.
Sus declaraciones en una entrevista se viralizaron, provocando respuestas de referentes como Marianela Núñez del Teatro Colón, la Ópera Metropolitana de Nueva York, Royal Ballet y La Scala de Milán, que lanzaron promociones con su nombre y afirmaron que sus salas están llenas.
Panelistas critican su soberbia y menosprecio al arte clásico, señalando que esto le cuesta chances en premios como Golden Globes y Critics Choice, donde quedó segundo ante Michael B. Jordan. Debate sobre popularidad versus arte "no muerto".
Chalamet se retractó parcialmente, pero el daño reputacional es evidente ante los premios próximos.