Timothée Chalamet, nominado a los Oscars por Marty Supremo, ironizó sobre el ballet y la ópera en un evento con Matthew McConaughey, diciendo que no quiere pedir salvar géneros que a nadie importan si la gente no va.
Se retractó bromeando sobre perder audiencia, pero generó rechazo de teatros como Metropolitano, Ópera de Los Ángeles, Sidney, Viena, Royal Ballet, Londres y Teatro Colón, más artistas como Jamie Lee Curtis y Whoopi Goldberg.
Los repudiaron con altura, defendiendo que el arte importa y pidiendo no criticar otras ramas.