Martín Rarpalín, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), advierte caídas del 25% en el consumo industrial y reacomodamientos de precios en sectores como textil, calzado, metalmecánico y construcción, en una transición hacia una economía abierta con baja inflación donde las empresas venden menos y a menor precio.
Explica que cada sector tiene particularidades, como el dumping chino en neumáticos o la informalidad en textil que logra precios competitivos, y que costos financieros altos al 75% anual, juicios laborales y bloqueos pasados se trasladan al consumidor. Insiste en un nuevo contrato productivo para eliminar distorsiones y lograr precios internacionales.
Destaca la adaptabilidad del empresario argentino ante cambios constantes, diferencia PyMEs trabajadoras de grandes empresas, y avala el nuevo modelo económico como necesario, con la reciente ley laboral como marco previsible por 20 años que normalizará relaciones.
Comparado con transiciones en Brasil bajo Cardoso, ve el proceso como complejo pero apoyado por el empresariado que busca estabilidad, y se compromete a ayudar a que las empresas se adapten a las nuevas reglas.