Las ventas minoristas de las pymes registraron una caída del 5,6% interanual en febrero según datos de CAME, con diez meses consecutivos de retroceso y un acumulado 2026 de menos 5,2%, reflejando la pérdida de poder adquisitivo, inflación y baja del consumo en comercios pequeños que sostienen la economía diaria.
El único repunte fue mensual del 2,6% por la vuelta al cole, pero interanual los rubros colapsaron: Bazar y Deco -14,4%, perfumería -10,7%, alimentos y bebidas -8,7%, y farmacia apenas +0,3%, evidenciando que la gente dejó de comprar básicos y marcas.
Panelistas lamentan que el día de cobro ya no sea fiesta sino cachetazo de realidad por obligaciones y sueldos que no alcanzan, con morosidad creciente, fin de mes prematuro, changuitos vacíos en supermercados y necesidad de múltiples empleos para subsistir, sin importar la vereda política.
Los pocos sectores beneficiados no impactan el día a día de la mayoría, donde un empleo formal ya no garantiza vivir dignamente pagando alquiler, comida y servicios.