Los combustibles aumentaron un 6% en promedio en estaciones de servicio argentinas sin aviso previo, con la nafta Premium superando los 2.000 pesos por litro en estaciones Shell y el gasoil Bipower también por encima de esa cifra en algunas marcas. Este incremento acumula casi el 10% en lo que va de 2026 y se da tras la volatilidad del petróleo, que llegó a casi 120 dólares el barril y bajó a 84 dólares gracias a declaraciones calmantes de Donald Trump y Vladimir Putin.
El periodista en terreno, Fer Moreno, mostró los carteles de precios: la nafta súper común ronda los 1.754 pesos, mientras el promedio mundial de nafta es de 1,30 dólares por litro. Panelistas debatieron si estos valores son razonables para un país productor como Argentina con Vaca Muerta, criticando que se pague como en Uruguay pese a ser productores, aunque defendieron que recién se invierte en extracción de petróleo.
En medio del intercambio, recordaron que durante la guerra Rusia-Ucrania, con petróleo a 137 dólares, la nafta costaba 1 dólar en Argentina, pero ahora con barril más bajo a 80 dólares supera 1,40 dólares por litro pese al aumento del 40% en la matriz energética en 4 años. Atribuyeron los bajos salarios actuales al empobrecimiento colectivo bajo el peronismo en 2023, con salario mínimo en 120 dólares, y llamaron a la paciencia para reconstruir el país bajo el actual gobierno.
Compararon con Estados Unidos, donde el combustible cuesta menos de 1 dólar por litro (3,48 dólares por galón de 3,8 litros), y explicaron que los precios deben reflejar costos de exploración y explotación más ganancia razonable, descartando cualquier "brujería" en la economía.