El litro de nafta súper alcanza los 1738 pesos en Recoleta y 1692 en Caballito, según relevamiento en vivo de Juli Bismara ante la expectativa de aumentos por la suba del petróleo internacional. Los playeros cambian precios diariamente según listas de las petroleras, con variaciones por barrio y hora.
La gente carga combustible sin aglomeraciones notables, algunos por necesidad y otros por rumores de suba inminente a medianoche. Una conductora llena el tanque porque se quedó sin nafta, mientras un contador gasta 100.000 pesos semanales en combustible para trabajar y critica los ajustes constantes más los peajes.
Otro trabajador carga de a poco para el colegio y el empleo, notando precios similares entre marcas como YPF y Axion, pero ajustándose al conflicto en Irán. En el estudio explican que las estaciones no avisan aumentos obligatoriamente y los precios fluctúan por oferta-demanda, con traslados del 3% por petróleo.