La guerra en Medio Oriente impulsa el precio del petróleo y provoca subas de hasta 6% en la nafta en surtidores argentinos, tanto en estaciones estatales como privadas, mientras Argentina se beneficia como exportadora neta gracias a Vaca Muerta y YPF, opuesto a la era kirchnerista de importaciones.
Damián Dispache compara con la guerra Rusia-Ucrania en 2022: entonces el Brent era más alto pero sin excedentes locales; hoy hay oportunidades en petróleo, soja, trigo, maíz y ganadería pese a sequía pasada y mayor cosecha. En surtidores, nafta a 1717 pesos y premium a 1881 pesos. En EE.UU. superó los 4 dólares por galón, preocupando a Trump, quien pide buques para el Estrecho de Hormuz, y Macron envía portaaviones.
Los mercados anticipan conflicto prolongado con futuros del Brent a 90 dólares en junio. Un tercio del comercio global de fertilizantes y 84% de polietileno de Medio Oriente pasa por Hormuz, impactando costos agrícolas, alimentos, envases plásticos, bolsas, botellas y construcción. Javier Timerman desde Nueva York destaca volatilidad: petróleo de 120 a 87 dólares sin noticias claras.
Noticia urgente: Trump y Putin hablaron por primera vez desde diciembre 2025 sobre Irán y Venezuela, duró una hora. Rusia y China se mantienen cautos. Analistas ven posible precio de 150 dólares si persisten bombardeos, pero falta claridad en objetivos de EE.UU. contra Irán, que exportaba 91% de su petróleo a China y provee drones a Rusia.
La estrategia de Trump podría debilitar a Rusia y China indirectamente, sin tropas terrestres, en un mapa imprevisible.