Un misil impactó cerca de una escuela en Teherán causando 175 muertos, incluidos muchos niños, en el marco de la escalada bélica entre Israel, Estados Unidos e Irán que disparó el precio del petróleo por encima de los 120 dólares el barril. Israel bombardeó Beirut y Teherán mientras sonaban alarmas antiaéreas en Tel Aviv, y Hezbollah se unió a las represalias desde Líbano, donde mantiene fuerte control territorial pese a ser considerada organización terrorista.
Estados Unidos busca el fin del régimen teocrático iraní y frenar su programa nuclear, ante la pérdida de control reportada por Rafael Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica, quien admitió que ya no pueden asegurar que todo esté en orden y reveló amenazas directas contra su persona.
El presidente francés Emmanuel Macron anunció escolta para buques en el Estrecho de Hormuz ante temores de cierre por Irán, lo que agravaría el impacto económico global en precios de energía y cadena productiva. Irán lanzó amenazas contra embajadas israelíes y sedes diplomáticas mundiales, incluyendo en Argentina.
Donald Trump atribuyó el ataque a la escuela a la mala puntería iraní, pero investigaciones independientes apuntan a un posible misil Tomahawk estadounidense, en medio de una guerra narrativa donde el régimen iraní reprime prensa y disidencia. Panelistas destacan la necesidad de investigaciones independientes y el hartazgo libanés por conflictos arrastrados por Hezbollah.