El precio del barril de petróleo superó los 120 dólares por la crisis en el Golfo Pérsico, la peor desde los años 70, agravada por la escalada del conflicto entre Israel y Irán. En Tel Aviv sonaron siete alarmas antiaéreas durante el día por ataques, mientras Israel bombardeó Beirut en Líbano y Teherán en Irán, según reportó Nelson Castro desde allí. Líderes mundiales advierten que Irán no resiste una guerra prolongada por falta de drones y misiles.
El presidente francés Emmanuel Macron enviará flota, aviones y helicópteros al Estrecho de Hormuz para defender el tránsito de buques petroleros. El Wall Street Journal destaca la disparada de precios, con empresas argentinas subiendo combustibles 7% en marzo. Irán amenaza cerrar el estrecho, por donde pasa un quinto del crudo mundial, clave para China.
Expertos analizan una reducción del 60-80% en la capacidad balística de Irán tras ataques a lanzaderas de misiles. El régimen nombró nuevo líder supremo, hijo de Ali Khamenei eliminado al inicio del conflicto, pero Estados Unidos lo rechaza y aspira a un cambio de régimen. Donald Trump exige rendición total y apeló a protestas internas por la crisis económica iraní.
Hezbollah en Líbano, tentáculo iraní, reanudó ataques contra Israel, que respondió en suburbios de Beirut. El objetivo de Estados Unidos e Israel es desmantelar el régimen teocrático y frenar el programa nuclear, tras fallidas negociaciones post-guerra de los 12 días, según Rafael Grossi del OIEA y Benjamin Netanyahu.
La disidencia iraní está en exilio por represión, complicando una reconfiguración política. Aunque capacidad militar iraní está mermada, persiste riesgo de ramificación del conflicto.