Un misil estadounidense impactó una escuela en Minab, sureste de Irán, causando 170 muertos, mayormente niñas, en lo que se considera un crimen de guerra. Estados Unidos e Israel negaron responsabilidad inicialmente, pero investigaciones del New York Times y organismos internacionales confirman el ataque, con el Pentágono admitiendo objetivos en esa zona.
La cobertura incluye la nube tóxica sobre Teherán por ataques israelíes a 30 tanques de refinerías, que esparció humo y petróleo, provocando problemas respiratorios masivos y obligando a las autoridades a pedir que la población no salga. Irán respondió atacando Israel, Arabia Saudita y Kuwait, elevando el saldo de muertos a cerca de 1.700, con 1.350 en Irán.
Vladimir Putin respaldó al nuevo líder supremo iraní, Mostava Khaimé, hijo de Ali Khamenei, enviándole apoyo indefectible y destacando a Rusia como socio confiable ante la agresión armada. Rusia suministra inteligencia a Irán contra objetivos estadounidenses y recibió drones iraníes para su guerra en Ucrania.
En vivo desde Francia, Emmanuel Macron anunció desde Chipre apoyo total al país atacado por drones, una misión defensiva para reabrir el estrecho de Hormuz, contribución española en el Mar Rojo y pidió a Israel alto al fuego en Líbano. En Italia, el G7 evalúa impactos económicos como suba del petróleo a 120 dólares y aumentos de 540 euros en costos de vida.
Francia controla precios de combustible ante colas en estaciones y subas a más de dos euros por litro, mientras el primer ministro reunirá fuerzas políticas.