Irán lanzó un misil con ojiva en racimo que impactó en el centro de Israel, causando la muerte de al menos una persona y dejando a dos en estado grave.
Las explosiones se registraron en localidades como Yehud, Or Yehuda, Olón y Bat Yam, donde se observaron cráteres, devastación y evacuaciones por fuerzas de emergencia. La ojiva afectó seis ubicaciones, y los heridos críticos no habían acudido a refugios ni cuartos seguros al momento del impacto.
Fuentes no gubernamentales advirtieron que el incidente podría haber sido solo daños materiales si se hubieran seguido las instrucciones de seguridad, y llamaron a no ignorar las alertas. En otros puntos hubo impactos de metralla con daños materiales pero sin más víctimas.
En paralelo, imágenes en vivo desde Beirut muestran la ciudad bajo una nueva ola de ataques israelíes contra estructuras de Hezbollah, con humo, fogonazos y destrucción de oficinas vinculadas a grupos armados por nexos con Estados Unidos. El panel destacó que los civiles son ahora objetivos en la guerra moderna y que la información forma parte del conflicto.