Las escuelas permanecen cerradas desde el inicio del conflicto entre Israel e Irán, junto con restricciones a reuniones públicas impuestas por el comando del Frente Interior. Se escuchan sirenas anunciando ataques inminentes, obligando a la población a refugiarse en bunkers en pocos segundos.
El analista internacional Darío Teitelbaum describió la situación como tensa, con misiles constantes desde Irán y Líbano que alteran la rutina diaria. Irán ha lanzado 450 misiles y drones sobre Israel y otros sobre países del Golfo Pérsico en diez días de guerra. Además, el 30% de los habitantes israelíes carece de refugios en sus hogares, ya que la obligatoriedad de construcción comenzó recién en 1994.
Donald Trump varió sus declaraciones: ayer pidió rendición final de Irán y hoy sugirió que la guerra podría terminar pronto. Israel busca maximizar daños a instalaciones militares, balísticas y nucleares iraníes.