Los médicos que operaron al narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, conocido como el Señor de los Cielos, fueron asesinados brutalmente tras una cirugía plástica fallida que causó su muerte en México, apenas 11 meses después de huir de Argentina. La intervención buscaba cambiar completamente su rostro para evadir la justicia, pero algo salió mal y Carrillo Fuentes falleció en la mesa de operaciones.
El asesinato de los involucrados generó múltiples teorías conspirativas: algunos creen que los mataron para encubrir que Carrillo Fuentes seguía vivo, mientras otros sospechan que los médicos lo asesinaron intencionalmente. El anestesista, el enfermero, el médico y el dueño de la clínica aparecieron muertos en circunstancias violentas, uno de ellos dentro de un tacho de cemento.
Previamente, en los años 90, Carrillo Fuentes había lavado dinero a través de la Operación Silvia, con sociedades en Uruguay donde el control era laxo, financiando incluso una importante campaña política en Argentina mediante banqueros y joyeros. Tras su huida, sus familiares regresaron para reclamar bienes como campos y departamentos.
Sus hermanos, como Vicente Carrillo Fuentes, heredaron el liderazgo del Cártel de Juárez, pero el grupo perdió poder con subastas de bienes investigados por Miguel Ponce Edmondson, cónsul de México en Buenos Aires que representaba intereses del narcotráfico. Juicios como el de Omar del Plata terminaron en penas abreviadas por lavado.