Emmanuel Macron anunció el envío del portaaviones Charles de Gaulle y otras naves militares francesas al Estrecho de Hormuz para restablecer la libertad de navegación ante su cierre de facto por Irán, que amenaza con hundir cualquier barco que se acerque, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente.
Irán advirtió previamente que el precio del petróleo superará los 200 dólares por barril si persisten los ataques a sus refinerías, lo que ya elevó los precios de 67 a más de 120 dólares, impactando bolsas mundiales y la economía argentina vía aumentos paulatino en naftas por YPF, como señaló Horacio Marín, con efectos en transporte, agro y logística que alimentarán la inflación.
El Estrecho de Hormuz, de apenas 33-60 km de ancho entre Irán al norte y Omán y Emiratos Árabes al sur, transporta 20 millones de barriles de petróleo diario, un tercio del total marítimo mundial, más 30% del gas natural licuado, abasteciendo a China (5 millones de barriles importados en 2025 de Irak, Arabia Saudita, Irán y otros), Europa y América; su bloqueo, confirmado por Vladimir Putin, dispara precios del gas un 70% en tres días en Europa, similar a la crisis Rusia-Ucrania.
No hay alternativas viables, ya que oleoductos como el East-West de Arabia Saudita tienen capacidad limitada; Francia actúa con apoyo de G7, UE, Reino Unido y OTAN, aunque el Charles de Gaulle está en el Mediterráneo y su llegada demorará, mientras China urge diálogo para evitar escalada que frene su comercio.
Posible estrategia de Trump daña a China encareciendo su petróleo, pero genera fenómeno global afectando a Europa y otros; en Argentina, YPF aplicará subas graduales en mayorista para camiones y colectivos, recomendando cargar nafta ya ante la tendencia alcista.