Shekufe Dadgostar, activista iraní exiliada en Madrid, relató la represión sistemática contra las mujeres desde la Revolución Islámica de 1979, que impuso el velo obligatorio y revirtió los avances occidentales de la era del shá Mohammad Reza Pahlavi, donde las mujeres usaban bikinis, minifaldas y tenían derechos similares a Europa.
Khomeini criticó ese estilo de vida e impuso leyes islámicas por Constitución, obligando a cubrirse de arriba abajo; las manifestaciones iniciales fueron reprimidas con capturas, muertes y violaciones, pero cada generación protestó por libertad de expresión y vestimenta, aunque el régimen convirtió fiestas nacionales en lutos chiitas y prohibió alegrías.
Recientemente, cinco jugadoras del seleccionado femenino de fútbol iraní pidieron asilo en Australia durante la Copa Asiática, tras permanecer en silencio durante el himno nacional y luego cantarlo bajo presión de sus familias temerosas de represalias del gobierno.
Donald Trump exigió asilo para ellas en Truth Social, advirtiendo al primer ministro australiano Albanese que regresarlas a Irán equivale a enviarlas a la muerte; Dadgostar advirtió que enfrentan prisión, violación o muerte, con familias presionadas y una nueva ley que expropia propiedades de disidentes.
La activista denunció cifras ocultas de represión, como 44 mil muertos en dos días de protestas recientes, y reveló que sus propios familiares sufren amenazas por sus declaraciones públicas contra el régimen.