Cinco jugadoras iraníes de la Copa Asiática Femenina pidieron asilo al gobierno australiano tras negarse a cantar el himno en partidos, usando lenguaje de señas para pedir ayuda y denunciar que están como rehenes del régimen.
La televisión estatal iraní las tildó de traidoras y amenazó con castigo severo al regresar. Están identificadas como Pasandideh, Gambari, Sarvali, Sadeh y Hamoudi, bajo protección policial australiana.
El panel destacó la valentía de las jugadoras, que arriesgan la vida por rebelarse contra el régimen que asesina y maltrata mujeres en Irán, pensando en sus familias. Donald Trump exigió asilo a Australia, y expertos como Marcelo Biselach indican que bajo la Convención de 1951 podrían obtenerlo o protección en otro país como Estados Unidos.
Ninguna jugadora, ni titulares ni suplentes, cantó el himno, en sintonía con protestas por derechos femeninos.