Israel intensifica ataques contra bancos de Hezbollah en Beirut, destruyendo la tercera sucursal del Alcar al-Hazán cerca del aeropuerto. Las imágenes muestran el objetivo claro de debilitar la financiación del grupo terrorista, en medio de la escalada de la guerra en Medio Oriente.
Tomás Fenati, analista internacional, advirtió que la situación no desescala sino que se intensifica, con el precio del petróleo subiendo a 117 dólares por barril antes de bajar a 104. Atribuyó esto a la presión de Estados Unidos e Israel contra el nuevo líder iraní, Mohtava Khamenei, hijo del ayatolá Ali Khamenei, alineado con sectores extremos.
Mehdi Zabacoli, activista iraní exiliado en España hace cinco años por oponerse al régimen, aclaró que los ataques son contra la República Islámica, no contra el pueblo iraní. Denunció que el régimen financia nuclear, misiles y grupos terroristas, y que ser mujer activista en Irán es vivir con un dragón como mascota, sin derechos básicos.
Muki Teremon destacó el debilitamiento militar del régimen, con menos misiles y actos desesperados como atacar Turquía. Mencionó que cinco jugadoras del equipo femenino de fútbol de Irán pidieron asilo en Australia durante un entrenamiento. El doctor Tardione preguntó sobre el trauma de la guerra, y Zabacoli relató que cada día en Irán es un trauma, con 60.000 muertos en protestas en enero por el régimen.
Zabacoli enfatizó que los iraníes gritan contra el régimen, visto como peligro mundial, pero nadie los escucha, llevando a esta guerra como consecuencia de sus actividades.