Irán designó a Mojtaba Khamenei, hijo del asesinado Ali Khamenei, como nuevo líder supremo, confirmación de medios estatales tras elección secreta por clérigos islámicos. El nombramiento ocurrió horas antes pero se mantuvo en reserva por seguridad, en medio de tensiones con Israel y Estados Unidos.
Donald Trump declaró que el nuevo líder necesita su aprobación para durar en el cargo, llamándolo "peso ligero" y advirtiendo su descalificación. Israel amenazó con convertirlo en objetivo militar. El experto Luciano Sácara, desde Catar, perfiló a Mojtaba de 56 años como continuista, cercano a la Guardia Revolucionaria, rechazando ser monarquía hereditaria pero enviando señal de firmeza a Washington.
Sácara predice que Trump e Israel planearán su eliminación, pero Irán mantendrá políticas agresivas sin necesitar aprobación externa, elevando riesgo de escalada en la región. El analista ve en esto un juego de gato y ratón prolongado, con Mojtaba ya influyendo previamente.
La entrevista con Johan Ramírez destacó el continuismo de las políticas de Khomeini vía Ali Khamenei, ahora mártir, impidiendo cambios drásticos.