La Asamblea de Expertos de Irán designa a Mojtaba Khamenei, hijo de Ali Khamenei, como nuevo líder supremo.
Sin vida política pública ni cargos relevantes, Mojtaba influyó decisivamente en seguridad, represión, Guardia Revolucionaria y Basij durante dos décadas, controlando accesos a su padre y con apoyo de clérigos duros.
Críticas por repetir dinastía como la monarquía derrocada no pesaron; expertos lo resumen como continuidad sin cambios en el régimen.