Las plataformas de inteligencia artificial como ChatGPT de OpenAI ayudan al Pentágono en guerras actuales, acelerando decisiones que antes tomaban semanas a horas. Emi Garzón presentó un informe especial sobre cómo la IA automatiza targets militares, desde drones hasta misiles, prescindiendo de humanos.
La historia de la IA en conflictos arranca en los años 50, pero ahora permite procesar datos satelitales masivos y etiquetar objetivos con rapidez. Académicos alertan sobre la distancia entre el humano y la acción, facilitando errores en masa.
Discusiones recientes entre el Pentágono y OpenAI destacan el rol de estas tecnologías en la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán. La IA ya permite armas que matan con indicaciones específicas, como zonas satelitales, sin intervención humana directa.