Canal 26 tecnologia Resumen 26

Ingenieros crean invernadero submarino Nemus Garden para cultivar en el mar

Tensión: intercambio (15°) Sesgo: favorable (+40)

En Rotterdam, una granja flotante alimenta vacas con residuos de cervecerías y panaderías urbanas, produciendo leche, yogur y queso en el segundo piso para reducir distancias de transporte y desperdicio de alimentos. Proyectos similares se proponen para Singapur, Japón y Corea, países que importan más del 90% de sus alimentos y están rodeados de agua.

En Italia, la empresa Nemus Garden desarrolló el primer invernadero submarino de la historia, una cúpula de plástico sumergida llena de aire donde la evaporación del agua de mar genera lluvia dulce destilada para regar plantas como fresas, calabazas y frijoles. No requiere suelo, usa sustrato de fibra de coco o residuos orgánicos, y mantiene temperatura estable sin calefacción ni aire acondicionado gracias al agua marina.

Una planta desalinizadora mecánica en Chile usa energía de olas para producir 5.000 litros de agua potable al día, evitando combustibles fósiles y liberando salmuera diluida en zonas de oleaje fuerte para no dañar la vida marina. La empresa Oceanic, con apoyo de Naciones Unidas, planea una ciudad flotante en Busan, Corea del Sur, integrando agricultura, desalinización y diseño hexagonal multidireccional.

Ejemplos históricos como Venecia, construida sobre pilotes, inspiran estas innovaciones, que buscan simbiósis entre ciudades terrestres y acuáticas mediante economía circular, materiales como madera de algas (Seagood) y soluciones a la subida del mar en lugares como Maldivas. El seasteading propone ciudades privadas en alta mar para mayor autonomía, aunque aún utópico.