Jessica y Romina Pereira, hijas de la víctima Jorge Pereira, expresaron terror porque la mujer que mató a su padre hace ocho años obtuvo prisión domiciliaria a solo cuatro cuadras de su hogar en La Plata, a cinco meses del juicio por jurado por homicidio calificado con pena de perpetua.
Las hijas contaron que durante años sufrieron hostigamientos y amenazas desde la cárcel, con llamadas y mensajes monitoreando sus movimientos, incluso de sus nietos adolescentes. Denuncian que el tribunal número uno ignoró la ley de víctimas, no las notificó formalmente y otorgó el beneficio pese a denegaciones previas por diabetes y salud de la madre de la acusada, argumentos que rechazan.
En un video viral, una de las hijas notificó la decisión judicial y pidió justicia, destacando que su padre era un excelente zapatero, vecino y abuelo. El periodista Guido Corman reportó en vivo su angustia, afirmando que la familia siente su vida en peligro por el temperamento narcisista y peligroso de la mujer.
La familia resguardó a los menores, limitando salidas por miedo a cruzarse con ella cerca de la panadería o plaza, y cuestionan por qué no le asignaron otro domicilio lejos.