La guerra en el Golfo Pérsico genera un shock económico global con alza en precios de petróleo y gas, alterando cadenas logísticas de suministro energético.
Nahuel Campanari, analista invitado, destaca los alcances volátiles del conflicto en un mundo interconectado, enfocándose en la perspectiva del G7 que vislumbra una crisis energética y busca paños fríos.
El ministro de Finanzas francés Roland Lescour, presidente rotatorio del G7, emitió declaraciones trascendentales ante la escalada de precios y disputas por el petróleo en la zona.