El presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan llamó la atención a Irán tras la segunda interceptación de un misil balístico chiita en su espacio aéreo.
En rueda de prensa durante el ramadán, Erdogan criticó a Irán por no escuchar advertencias turcas, buscar provocar y atacar peligrosamente a Turquía, que no quiere involucrarse en el conflicto.
Semana pasada Turquía no respondió el primer misil pero advirtió que lo haría ante repeticiones; hoy reiteró prioridad de mantener al país fuera del incendio cerca de su frontera de 500-600 km con Irán.
Turquía se posiciona como mediador entre Teherán y Washington, aunque cada misil aumenta la alerta y presión pública por posible respuesta y llegada de refugiados.