La OTAN derribó un segundo misil en Turquía y surgieron temores de ataques más allá de las fronteras, según reportó Tiempo de noticias en Siempre Noticias.
Estados Unidos gastó 4.000 millones de dólares en apenas cuatro días por el conflicto.
El gobierno turco llamó al agregado militar iraní para advertirle que no bombardeara su territorio, y el presidente Recep Tayyip Erdoğan contactó directamente a Irán para amenazar con una respuesta si los ataques continúan.
Turquía podría responder ante las provocaciones iraníes en medio de la escalada regional.