En La cocina rebelde, Claudia y su equipo avanzaron en la preparación de budines de banana y mandarina perfectos para viandas escolares de los niños. Agregaron 180 gramos de harina 0000 tamizada, una pizca de sal y discutieron opciones como harina integral con leudante para más fibra o polvo proteico en reemplazo de la harina de trigo, ideal para versiones proteicas.
Incorporaron chips de chocolate enharinados para evitar que se hundan, reservando parte para decorar arriba del budín. Untaron la budinera con manteca y harina tradicionalmente, aunque mencionaron moldes modernos antiadherentes. La mezcla queda líquida pero resulta súper húmeda; se hornea a 160 grados por 60 minutos a fuego bajo, ya que los budines tardan en cocinarse.
Probaron las mandarinas sin semillas para el segundo budín, destacando que las cáscaras pegaditas evitan el amargor de las semillas y dan color vibrante. Licuaron dos mandarinas con cáscara, dos huevos, azúcar, jugo de una mandarina y tres cuartos de taza de aceite de maíz. Explicaron que la vitamina C de las mandarinas ayuda a formar colágeno para la piel junto con agua. Integraron harina leudante y el resultado es fácil, rápido y con amor para regalar o llevar al trabajo y escuela.
El equipo elogió la prolijidad de Claudia y charlaron sobre llevar budines a maestras o contadores para congraciarse, resaltando lo práctico para oficinas o colegios.