Un dron iraní golpeó una isla al sur de Bahréin, en el Golfo Pérsico, causando destrozos enormes en una planta potabilizadora y una refinería de petróleo, con 32 heridos de los cuales 4 graves.
Bahréin integra 30 islas con capital en Manama. El ataque complica la región, visto como consecuencia no imaginada por Estados Unidos e Israel al iniciar hostilidades, con drones dirigidos a lugares clave como esa refinería en Varejo.
La situación genera alta tensión en zonas sensibles del Golfo Pérsico.