La Guardia Revolucionaria de Irán anunció que abrirá el Estrecho de Hormuz a buques de países que expulsen a los embajadores de Israel, una medida calificada como extorsiva para naciones dependientes del petróleo del Golfo Pérsico. El comunicado busca presionar a países neutrales en el conflicto.
Analistas destacaron que el poder iraní sobre el estrecho disminuye con despliegues como el portaviones francés y aliados de EE.UU. Irán reduce misiles y capacidad militar, mientras Trump anuncia ataques futuros a objetivos clave y destrucción de fábricas de drones usados en Medio Oriente.
Se mencionó un mensaje encriptado a células dormidas tras la muerte de Khamenei para activar terrorismo, con alertas en Europa como en una sinagoga belga. Irán atacó instalaciones energéticas de vecinos pese a promesas contrarias, en manotazos desesperados.
La discusión subrayó la debilidad iraní y posibles operaciones terroristas en Europa por agentes del régimen.