Panelistas dudan de la confiabilidad de las cifras de víctimas fatales en Gaza, especialmente de niños y escuelas golpeadas, ya que se basan en promedios de reportes periodísticos y organismos internacionales sin confirmación plena. Preguntan de dónde surgen los números y advierten sobre fake news en el origen de ataques.
Destacan el caso del hospital con muertes de niñas como difícil de verificar, preguntando si los ataques son directos a hospitales. Señalan que la fragmentación de ofensivas iraníes, con actores no estatales como Hezbollah y milicias autónomas, complica adjudicar responsabilidades.
La intervención de Hezbollah desde Líbano y la desorganización militar iraní distorsionan las cifras y atribuciones de ataques.