Nelson Castro transmitió en vivo desde el refugio en el segundo subsuelo del Hotel Hilton en Tel Aviv durante la octava alarma del día, activada por proyectiles de Irán y Hezbollah.
La gente se refugió con tranquilidad, llevando mascotas que sufren la tensión, dejando cenas en las mesas. La comunicación permite informar a familiares que están bien, y las alarmas duran usualmente 10-15 minutos, aunque algunas más largas.
Hubo dificultades técnicas en la transmisión, pero Castro detalló que las Fuerzas Armadas israelíes indicaron que el 75% de las instalaciones misilísticas iraníes siguen operativas, capaces de generar daño prolongado.
Irán apunta principalmente a objetivos civiles, alterando la vida cotidiana en un día intenso de ataques, como se vivió en la primera salida del equipo.