Un conductor borracho manejaba zigzagueando una camioneta en la autopista Buenos Aires-La Plata, representando un peligro extremo. Lo interceptaron en Hudson con 2,33 gramos de alcohol en sangre, triplicando el límite cero de Provincia de Buenos Aires.
Le costó media hora soplar en la pipeta por su estado; no tenía licencia ni documentos. Retuvieron el vehículo y enfrenta multa alta, posible pérdida permanente de licencia y curso obligatorio, aunque hay vías para recuperarla según debatieron los conductores.
Los panelistas calificaron el hecho como criminal, destacando la suerte de que no causara víctimas fatales en una ruta complicada.