Un conductor fue detenido en el kilómetro 50 de la autopista Buenos Aires-La Plata con 2,73 gramos de alcohol en sangre, casi en coma etílico, sin licencia y manejando erráticamente.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial y policías lo controlaron el domingo. Antecedentes suman penas como inhabilitación hasta dos años y multas mayores.
El imprudente pudo causar una tragedia, pero el menor caudal vehicular evitó peores consecuencias. Insisten en controles para evitar reincidencias.