Un conductor con 2.73 gramos de alcohol en sangre, una barbaridad, fue filmado manejando erráticamente en la autopista Buenos Aires-La Plata, gritando "bolicamá" y con una botella visible.
Policiales lo obligaron a retirar la botella y lo detuvieron; conductores cuestionan cómo estaba despierto e insisten en la responsabilidad social de no dejar manejar ebrios.
Enlazan con casos previos, urgiendo concientización para que grupos impidan subir al volante a borrachos.