Una camioneta zigzagueaba por la autopista Buenos Aires-La Plata y policías de la AVI la interceptaron a la altura de Hudson. El test de alcoholemia marcó 2,73 gramos de alcohol por litro de sangre, casi seis veces el límite anterior de 0,50, en una provincia con tolerancia cero.
El conductor no tenía licencia, costaba seguir indicaciones y representaba un peligro al volante. Retuvieron el vehículo y enfrenta una multa superior al millón de pesos, además de posible inhabilitación para sacar registro por años.