Los conductores continúan la preparación de polenta apanada frita agregando perejil al huevo para apanar los bastones cortados de la polenta enfriada y congelada previamente. Pasan cada pieza por harina, huevo con sal y perejil, y pan rallado, refrigerándola después para que el empanado se adhiera bien antes de freírla en aceite caliente a unos 170-180 grados, con fuego suave para evitar que quede fría por dentro.
Preparan una ensalada criolla fresca con cebolla morada picada chiquito, tomatitos cherry cortados al medio, morrón sin nervadura, tomatitos secos hidratados en cuadraditos, albahaca chiffonada fina con cuchillo filoso para no perder sabor, y aceitunas verdes. El chef destaca la variedad de texturas y sabores: dulce, ácido y crocante.
Arman una vinagreta con mostaza antigua (Dijon con granitos), ajo, sal, aceite, jugo de limón y ralladura. Mientras, prueban la polenta frita que queda dorada y crujiente por fuera, caliente adentro. Emplatan con la ensalada, un toque de queso crema batido con limón y ralladura, coronado con limoncito, logrando un plato gourmet completo a partir de una simple polenta bien hecha.
Durante el segmento, bromean sobre el restaurante del chef en Paraguay y Raviñar, fiestas de cumpleaños de Purita con máquinas de contar plata, y apodos como Betibú o Tibacito para asistentes, manteniendo un ambiente distendido y divertido.